REMONTADA HISTÓRICA

Logra una remontada para el recuerdo ante el Real Madrid Castilla y le da a su gente una de las alegrías más sonadas de la última década

El Cartagena no está muerto. Al contrario, está más vivo que nunca. Remontó anoche rompiendo todos los pronósticos y toda la lógica ‘futbolera’ en un Cartagonova a rebosar, desarmando a un Real Madrid Castilla que no fue ni la sombra del equipo matador del partido de ida, y jugará las semifinales del ‘playoff’ de ascenso. Quedan cuatro estaciones por recorrer todavía para tocar la gloria, por más que la celebración que vimos anoche a orillas de Benipila se pareciera mucho a la de un éxito histórico. Pitó el árbitro y el éxtasis se apoderó del estadio como nunca antes. Fue la primera remontada que ve el Cartagonova, que ya tiene 31 años de vida. Normal que el personal se volviera loco. No era para menos. Además, el Efesé de Munúa se convirtió en el primer equipo en la historia de las fases de ascenso a Segunda que remonta un 3-1 con este formato, instaurado en 2005.

Al Efesé le va la marcha. Se levanta cuando nadie lo espera. A su afición, castigada con tantos con palos, fracasos y decepciones que dan para escribir un libro (o dos), también. Solo así se entiende la locura de esta semana, con colas de dos horas desde el lunes hasta el sábado para comprar entradas. Solo así se comprende cómo la gente se echó ayer a la calle desde primera hora de la mañana, enfundada en sus camisetas y pintando de albinegro cada rincón de la ciudad. Y sólo así se puede explicar lo que se vivió ayer en el Cartagonova. La hinchada local, en estado febril desde mucho antes de que la pelota echara a rodar, llevó en volandas a su equipo, al que le bastaron doce minutos para remontar la eliminatoria. Increíble. Para frotarse los ojos. Para pellizcarse una y mil veces.